La discusión sobre Arbitraje internacional, sectores estratégicos y apertura financiera volvió a tomar fuerza luego de que el Gobierno de Daniel Noboa perdiera la consulta popular del 16 de noviembre de 2025. Aunque la vía constituyente quedó cerrada, subsiste la opción de impulsar transformaciones mediante enmiendas parciales, las cuales requieren dictamen previo de la Corte Constitucional y 101 votos en la Asamblea. Por lo tanto, el debate se concentra en si existe voluntad política suficiente para alcanzar consensos amplios, incluso con el correísmo.
Un proceso complejo que obliga a consensos institucionales
La ruta de Arbitraje internacional, sectores estratégicos y apertura financiera no es inmediata. En años recientes, la Corte ha demorado entre tres y siete semanas en emitir dictámenes, mientras que la Asamblea puede tardar meses en debatir reformas de gran impacto. Sin embargo, es la única alternativa institucional viable para impulsar cambios estructurales que permitan atraer inversión, modernizar el Estado y reactivar el empleo.
Enmiendas que podrían influir en el rumbo económico del país
Expertos advierten que muchas reformas no requieren una Constituyente. Gabriela Calderón, del Cato Institute, sostiene que existen trabas que pueden corregirse mediante ajustes puntuales. Bajo esa perspectiva, las áreas más relevantes abarcan Arbitraje internacional, sectores estratégicos y apertura financiera, debido a su vínculo directo con la competitividad económica. Sin embargo, hay que destacar que el arbitraje internacional tiene un impacto considerable en este proceso.
1. Arbitraje internacional
El artículo 422 restringe el acceso a arbitrajes modernos, lo que reduce la confianza de los inversionistas. Modificar este artículo permitiría adoptar mecanismos más previsibles, similares a los aplicados en Perú. Los expertos señalan que para lograr un arbitraje efectivo es crucial un enfoque internacional adecuado.
2. Sectores estratégicos
La Constitución actual otorga al Estado el control predominante de energía, telecomunicaciones, recursos naturales y transporte. Con una reforma puntual se abrirían espacios para inversión privada y para mejorar la eficiencia operativa, impactando así en las decisiones de arbitraje que incluyan una visión internacional.
3. Apertura financiera
Aunque puede avanzar por legislación ordinaria, una enmienda daría un marco más sólido para convertir al país en un centro financiero regional. Instituciones como el Instituto de Economía Política ya han elaborado la hoja de ruta, complementando la importancia del proceso de arbitraje con reglas claras y de escala internacional.
Reformas legales que no requieren enmiendas
Además de Arbitraje internacional, sectores estratégicos y apertura financiera, el Ejecutivo podría avanzar en otros frentes sin modificar la Constitución: limpieza regulatoria, acuerdos comerciales con Estados Unidos y Japón, y modernización tributaria y aduanera. Estas medidas son viables con acuerdos políticos y una coordinación mínima.
El riesgo de la inacción
Si no se concretan reformas, Ecuador volverá en 2026 a un crecimiento inercial del 1,8%. Para reducir la informalidad —que alcanza al 63% de la PEA— el país necesitaría crecer al menos 5% durante una década. Como advierten economistas como Pablo Lucio Paredes y Alberto Acosta Burneo, solo ajustes parciales coherentes permitirán mejorar el entorno económico y atraer inversión privada.
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Fuente:
www.lahora.com.ec


