El 2026 se perfila como un año decisivo para la minería ecuatoriana. La apertura total del catastro minero, la construcción de nuevas minas industriales y el proceso de reubicación de una comunidad completa marcarán un antes y un después en la política minera del país. Tanto empresas como expertos coinciden en que será un periodo de oportunidades, pero también de desafíos significativos para garantizar una minería ordenada, sostenible y con mayores ingresos para el Estado.

La reapertura del catastro minero: un cambio histórico tras ocho años de cierre
La reapertura del catastro minero es uno de los hitos más esperados por el sector desde su cierre en 2018, motivado por presiones de colectivos ambientales e indígenas. Este registro es la herramienta que permite al Estado entregar concesiones para exploración y explotación minera, especialmente a gran escala.
En 2025 comenzó una apertura progresiva: primero para la pequeña minería no metálica, luego para la pequeña minería metálica y, finalmente, para los regímenes mediano y gran escala. El Gobierno ha prometido que en 2026 el catastro estará completamente habilitado.
Esta decisión marca un punto de inflexión, pues permitirá la llegada de inversión, dinamizará el sector y abrirá paso a nuevos proyectos de largo plazo para el país.
Problemas y alertas en el proceso de reapertura
Pese al optimismo inicial, especialistas alertan sobre falencias en el proceso. El abogado minero Stevie Gamboa advierte que la apertura ha tenido tropiezos, entre ellos:
- Solicitudes en áreas destinadas a minería metálica, a pesar de que la fase actual solo permite concesiones no metálicas.
- Pedido de concesiones en zonas con fuerte presencia de minería ilegal, lo que podría agravar conflictos locales.
- Acumulación de solicitudes rezagadas desde hace casi diez años, que aún no han sido atendidas.
- Una tasa de fiscalización minera considerada la más alta de la región, lo que desincentiva la exploración.
Según Gamboa, abrir el catastro sin resolver estos problemas puede restar impacto y dificultar la llegada de nuevas inversiones.
Nuevas minas industriales en camino para 2026
El próximo año traerá el nacimiento de nuevos proyectos mineros industriales, un hecho que no ocurría desde 2019, cuando entraron en operación Fruta del Norte y Mirador.
Entre los proyectos destacados se encuentran:
Curipamba–El Domo (Bolívar)
Desarrollado por Curimining, está en fase de construcción y se prevé que comience a producir cobre, oro y plata en el último trimestre de 2026. Es un proyecto de mediana escala que enfrentó protestas sociales, pero avanza con relativa normalidad.
La Plata (Cotopaxi)
A cargo de Ático Mining, esta mina de cobre y oro podría iniciar su construcción en 2026, si obtiene la licencia ambiental pendiente.
Cangrejos (El Oro)
La mina de oro más grande que se construirá en Ecuador, con reservas estimadas en 11,6 millones de onzas. Su etapa de construcción podría arrancar en 2026, una vez firmado el contrato de explotación. El proyecto es actualmente administrado por Odin Mining, filial de Lumina Gold, aunque se encuentra en proceso de venta a la china CMOC Group.
Estos proyectos demandarán mayor energía y logística, y podrían duplicar el consumo eléctrico minero del país hacia 2035.
Reubicación de una comunidad por el proyecto Cascabel
Uno de los procesos para la apertura del catastro minero más delicados previstos para 2026 es la reubicación de la comunidad de Santa Cecilia, en Imbabura, por el proyecto de cobre Cascabel de SolGold. Se trata de 304 personas que deberán trasladarse debido a que la concesión minera abarca 4.979 hectáreas.
Cascabel está proyectada como la mayor mina de cobre del país y será la primera vez que en Ecuador una empresa minera reubica a toda una comunidad. SolGold asegura que trabaja en acuerdos sociales, aunque se trata de un proceso complejo que requerirá consenso total.
Cambios tributarios bajo el acuerdo con el FMI
El Gobierno de Daniel Noboa también deberá presentar reformas fiscales para el sector minero antes de diciembre de 2025, como parte del programa con el Fondo Monetario Internacional. Los cambios apuntan a:
- Reducir beneficios tributarios considerados ineficientes.
- Incrementar la contribución del sector al Impuesto a la Renta.
- Modernizar el marco fiscal minero para aumentar la recaudación.
El sector observa estas reformas con cautela, pues podrían incrementar costos operativos y afectar la competitividad de Ecuador frente a otros países mineros.
Un 2026 decisivo para la minería ecuatoriana ante la apertura del catastro minero
El próximo año definirá si Ecuador puede consolidarse como un destino competitivo para la minería responsable. La apertura del catastro, las nuevas minas y la reubicación comunitaria representan grandes retos, pero también oportunidades para dinamizar la economía, atraer inversión y generar empleo.
El desafío del Gobierno será equilibrar la sostenibilidad ambiental, el desarrollo territorial y la estabilidad normativa para atraer inversiones sin descuidar las demandas sociales y ambientales.
Fuente: PRIMICIAS
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