Contexto y reporte inicial de la emergencia
Este miércoles 2 de septiembre de 2026, se registró una emergencia de seguridad ciudadana por una amenaza de bomba en la Universidad Católica de Quito (PUCE), ubicada en el sector centro-norte de la ciudad, en la intersección de las avenidas 12 de Octubre e Isabel La Católica. El reporte ingresó a través de la línea única para emergencias ECU 911 durante las horas de la mañana, activando de inmediato los protocolos de respuesta institucional y movilizando a las fuerzas del orden. Ante la alerta, estudiantes, docentes y personal administrativo fueron evacuados de manera preventiva fuera de las instalaciones universitarias. Por consiguiente, la avenida 12 de Octubre permaneció cerrada al tránsito mientras se desarrollaban las operaciones de verificación, y las autoridades recomendaron a los conductores utilizar rutas alternas y mantenerse informados mediante canales oficiales.
Intervención de las autoridades y primeros hallazgos
Una vez recibida la notificación, se coordinó el desplazamiento de unidades especializadas de la Policía Nacional y de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT). Estas entidades instalaron un comando de incidentes dentro del recinto universitario para dirigir las labores de revisión y evaluación de riesgos. Tras inspecciones minuciosas en las distintas áreas del campus, las autoridades determinaron que la amenaza de bomba en la Universidad Católica carecía de fundamento y se trataba de una alerta falsa. Debido a ello, se autorizó paulatinamente el retorno de la comunidad universitaria a las aulas y espacios de trabajo, una vez descartado cualquier peligro inminente. Asimismo, testigos indicaron al medio El Telégrafo que se instruyó mantenerse alejado del complejo hasta aproximadamente las 14:00 horas, lapso que se empleó para agotar todas las diligencias de seguridad.
Origen de la llamada falsa y situación del estudiante retenido
De acuerdo con información extraoficial, se ha establecido que la llamada que originó la alerta provino de un estudiante de cuarto semestre de Medicina de la propia institución. Sin embargo, este joven se encuentra retenido porque, según su versión, habría sido coaccionado por terceras personas para efectuar la denuncia falsa ante el servicio de emergencias. En consecuencia, las autoridades han anunciado que analizarán las cámaras de seguridad del sector y practicarán diligencias investigativas complementarias para identificar a las dos personas que, presuntamente, amenazaron al estudiante y lo obligaron a realizar la llamada engañosa. Hasta el momento, el ECU 911 no ha emitido declaraciones adicionales sobre los pormenores del caso, por lo que se recomienda esperar el pronunciamiento oficial y formal de la Policía Nacional para conocer resultados definitivos y eventuales acciones legales.
Recomendaciones y llamado a la prudencia
Es fundamental subrayar que el uso indebido de los servicios de emergencia desvía recursos vitales y expone a sanciones contempladas en la ley. Por esta razón, las instituciones involucradas exhortan a la ciudadanía a reportar únicamente sucesos reales y verificables, y a abstenerse de difundir rumores o información no confirmada que pueda generar zozobra colectiva. Seguidamente, se mantendrá el monitoreo del caso y se difundirán oportunamente las novedades que las autoridades competentes entreguen de manera oficial, en procura de garantizar la transparencia y la seguridad de toda la comunidad universitaria y de la ciudadanía en general.
Fuente: El Telégrafo
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