El auge del Airbnb en Cuenca se ha convertido en un tema prioritario para el Concejo Cantonal. El crecimiento sostenido del hospedaje temporal plantea desafíos estructurales para la ciudad. Además, genera impactos económicos, sociales y urbanos que demandan regulación inmediata.
Cuenca se ha posicionado como uno de los destinos turísticos más relevantes del país. Sin embargo, este posicionamiento también expone debilidades en control y fiscalización. En particular, el crecimiento del Airbnb en Cuenca evidencia una expansión acelerada de actividades que operan fuera del marco normativo.
Investigación académica alerta sobre una burbuja inmobiliaria
Un estudio del grupo Preittour de la Universidad de Cuenca revela datos preocupantes. Según Freddy Espinoza, docente de la Facultad de Hospitalidad, existe una “gran burbuja inmobiliaria y sin control”. Esta situación está directamente vinculada al aumento del alojamiento temporal.
La investigación señala que el 90 % del turismo que llega a Cuenca es nacional. Predominan visitantes del Guayas, seguidos por El Oro, Pichincha, Manabí y Los Ríos. Además, se identifican dos perfiles claros de turistas.
Por un lado, existe un visitante con alto poder adquisitivo. Por otro, un turismo masivo que consume recursos urbanos. Este último grupo prioriza el hospedaje temporal. Principalmente, utiliza Airbnb en Cuenca y redes informales como Facebook o WhatsApp.

Expansión territorial y concentración de unidades
Durante 2024 se identificaron 3.136 anuncios activos en Airbnb. El 37 % pertenece a anfitriones con una sola unidad. El 42 % administra entre dos y cinco unidades. El 21 % opera como pequeñas empresas.
Entre 2021 y 2023, la oferta fluctuaba según temporadas. No obstante, en 2024 y 2025 se consolidó una presencia permanente. Así, el Airbnb en Cuenca dejó de ser una actividad ocasional.
La oferta ya no se concentra solo en el Centro Histórico. Se ha extendido hacia El Ejido, Ordóñez Lasso, Totoracocha y Misicata. Este fenómeno afecta directamente la habitabilidad urbana.
Impacto económico y preocupación institucional
En 2024, el ingreso anual promedio por unidad fue de 2.400 dólares. Sin embargo, algunos casos superaron los 12.000 dólares. Esta rentabilidad ha incentivado la reconversión inmobiliaria.
El concejal Román Carabajo advierte una fuerte informalidad. Según el Ministerio de Turismo, solo existen 160 alojamientos registrados. En contraste, en noviembre de 2025 se identificaron más de 4.300 unidades activas.
Esta diferencia revela un negocio inmobiliario a gran escala. Además, genera competencia desleal frente a hoteles formales. Estos deben cumplir más de 30 obligaciones legales y tributarias.
Concejo Cantonal analiza una ordenanza
Ante este escenario, el Concejo Cantonal de Cuenca plantea una ordenanza específica. La propuesta incluye límites de unidades por propietario. También contempla una tasa de pernoctación.
El valor oscilaría entre uno y tres dólares por noche. La tasa sería exclusiva para turistas. Los recursos se destinarían a seguridad, limpieza y movilidad.
Asimismo, permitiría crear un observatorio turístico. Actualmente, los datos provienen solo de la hotelería formal. Regular el Airbnb en Cuenca busca equilibrar desarrollo, control y sostenibilidad.
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Fuente:
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