El acceso a agua potable y saneamiento es un componente esencial para el bienestar y el progreso de cualquier nación. En Ecuador, esta premisa cobra una relevancia capital. Esto se debe a que la mejora de la salud pública y la reducción de enfermedades, incluida la desnutrición, están intrínsecamente ligadas a la disponibilidad de estos recursos vitales. Por otro lado, la implementación integral de la atención primaria de salud, un objetivo anhelado y constantemente exigido, se erige como el cimiento indispensable para la edificación de un robusto Sistema Nacional de Salud. Dentro de esta estructura, proveer agua potable y saneamiento a cada ciudadano ecuatoriano no es solo una meta. Es, además, la garantía del cumplimiento de derechos humanos fundamentales.
Atención primaria
La medicina hospitalocéntrica, si bien necesaria, debe concebirse como la última instancia de atención. Sus elevados costos, la crónica congestión, la escasez de turnos y la falta de medicamentos la convierten en una opción a menudo inalcanzable y poco eficiente para la mayoría. En contraparte, una atención primaria de salud fortalecida sería preferible. Con el saneamiento y el agua potable como pilares, y la optimización de los dispensarios existentes, podría gestionar eficazmente las dolencias comunes. Además, programas de vacunación y tratamientos para afecciones leves, derivados de los dispensarios, permitirían canalizar a los hospitales únicamente a aquellos pacientes que requieran atención especializada o intervenciones quirúrgicas complejas. Esta reconfiguración estratégica no solo optimizaría los recursos. También se proyecta una notable reducción de hasta el 60% en los costos generales de atención médica.
La Iniciativa «Agua para Todos»
Consciente de esta apremiante realidad, ha surgido «LA CORPORACIÓN AGUA PARA TODOS». Esta organización, sin fines de lucro, representa un esfuerzo sinérgico que congrega al sector privado, la academia y diversas organizaciones de la sociedad civil. Su misión primordial es impulsar el acceso universal al agua potable y a sistemas de saneamiento adecuados. De hecho, presta especial atención a las zonas rurales de Ecuador, a menudo las más desfavorecidas. Las cifras presentadas por la Corporación son un llamado de atención inequívoco. Por ello subraya la urgencia de encontrar soluciones definitivas a un problema endémico que aqueja al país desde hace décadas.
Carencia de agua
Resulta alarmante constatar que aproximadamente 2.7 millones de ecuatorianos carecen de acceso a agua potable. Esto los expone a un elevado riesgo de padecer enfermedades diarreicas, fiebre tifoidea y parasitosis. Paralelamente, 5.9 millones de ciudadanos no disponen de un sistema de alcantarillado adecuado, convirtiendo a sus comunidades en focos de infección latentes. Igualmente, la presencia de E. Coli, bacteria indicativa de contaminación fecal, en el agua consumida por 463 mil niños menores de 5 años (un preocupante 36.7%), se identifica como una de las principales causas de desnutrición crónica infantil. A nivel nacional, el 80% del agua residual se vierte sin tratamiento, contaminando fuentes hídricas y alimentos. Por otro lado, la prevalencia de E. Coli en el agua de consumo es del 24.4% a nivel nacional, cifra que se eleva al 46% en zonas rurales. Las devastadoras consecuencias de esta contaminación se reflejan en que uno de cada cinco niños en Ecuador sufre de desnutrición crónica infantil.
Un Futuro con Agua Potable y Saneamiento para Todos
El ambicioso objetivo de la Corporación «Agua para Todos» es garantizar el acceso a agua potable y saneamiento para todos los ecuatorianos para el año 2035. Para materializar esta visión, se ha delineado una estrategia de colaboración estrecha con el Estado. Esta acción se enfoca en el fortalecimiento de una Estrategia Nacional de Agua Potable y Saneamiento. Además, la capacitación técnica de los municipios y las Juntas de Agua es crucial para asegurar la gestión sostenible del recurso hídrico y la provisión de agua de calidad. Asimismo, la educación y concienciación ciudadana sobre el uso responsable del agua y la promoción de hábitos de higiene son componentes indispensables. Por otra parte, el trabajo mancomunado del sector privado, la academia y la sociedad civil potenciará estos esfuerzos.
Transformar la salud
Este empeño colectivo por un cambio armónico y urgente tiene el potencial de transformar radicalmente la salud de amplios sectores de la población, tanto urbanos como, de manera prioritaria, rurales. Es una batalla necesaria para erradicar las enfermedades asociadas a la pobreza y la desorganización social. La labor de la Corporación «Agua para Todos» es encomiable y merece el apoyo de todos. A pesar de los obstáculos y las incomprensiones que seguramente surgirán, la perseverancia en la consecución del objetivo de instaurar la medicina preventiva en el país es una obligación compartida. Por eso, frenar las causas de la desnutrición infantil es vital para liberar el potencial educativo y de desarrollo de una parte significativa de la juventud ecuatoriana.
Manejo adecuado del agua
La municipalización y el control gubernamental de las juntas de agua, a menudo cooptadas por intereses políticos y comunitarios que utilizan el suministro de agua como herramienta de presión, representaría un logro trascendental. Un manejo transparente y equitativo del recurso hídrico es fundamental. Por este motivo, con un profundo sentido de responsabilidad y patriotismo, es imperativo sumarse a la misión de la Corporación «Agua para Todos» y a todas las iniciativas que buscan garantizar el acceso universal al agua potable, al alcantarillado y al saneamiento en Ecuador. Es inaceptable que en el siglo XXI persistan deficiencias que lastran el desarrollo nacional y limitan las capacidades de sus habitantes. En definitiva, esto perpetúa un ciclo de desorden y desorganización en un sistema de salud inexistente.
Fuente: El Comercio
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